Sanando el vínculo con tu cuerpo
¿Cuántas cosas dejaste pendientes para hacer CUANDO ESTÉS MÁS FLACA O CON UN CUERPO QUE SE VEA «MEJOR»?
Probablemente dejaste de:
. Usar ropa que tenías ganas
. Comprarte ropa
. Salir a ciertos lugares para no sentirte incómoda
. Meterte a la piscina
. Acercarte al chico que te gusta
. Sacarte fotos (o te pones siempre detrás de alguien)
. Mirarte al espejo de cuerpo entero
. Sin mencionar todo lo que se te debe jugar en la intimidad sexual.
Y la contracara, que siempre viene de la mano:
Dietas, autocastigo, palabras feas para contigo misma.
Te desvalorizas, te desprecias…
Tu vínculo con la comida se vuelve tóxico,
porque comienza a girar en torno a tu peso o a la forma de tu cuerpo.
Entonces dejas de nutrirte para obsesionarte con la comida.
Atracones
Antojos
Ganas de comer a todas horas
Picoteos
Rechazo hacia la comida
Compulsión por dulces
Ansiedad por harinas
Hambre emocional
Muchas palabras para definir una conducta hacia la comida, que en realidad esconde una herida profunda que pide a gritos SANAR.
El vínculo que tenemos con la comida, es el vínculo que tenemos con la vida.
Y es que no hay forma de comer nutritivo sin escuchar tu cuerpo.
Y cuando comes para tapar lo que sientes (aunque no te des cuenta que lo haces desde ahí), no estás escuchando ni sintiendo tu cuerpo.
Estás utilizando la comida como un refugio.
Comes como un acto automático de compensación,
pero no de nutrición ni de amor hacia tu cuerpo ni hacia ti misma.
Esto seguramente te debe pasar con la vida en general.
Vivís automatizada, sin registrarte, sin darte tiempo para sentir,
para gozar, para disfrutar,
para emocionarte, maravillarte o sorprenderte.
Seguramente te cuesta parar,
y no porque no tengas tiempo,
esa es la excusa.
Cuesta parar a sentirnos, porque no nos queremos encontrar con lo que hay.
Es como si nos desconociéramos a nosotras mismas.
Por eso quiero proponerte parar juntas.
Te propongo guiarte en un proceso de auto-reconocimiento.
Escuchando tu cuerpo.
Aprendiendo de ti.
Descubriendo qué se esconde detrás de esa imagen que hoy tienes de ti misma.
Porque cuando te miras al espejo, lo que ves no es más que una imagen.
Y tú eres mucho más que esa imagen.
Te invito a re-conocerte escuchando tu cuerpo y sanando tu vínculo con la comida.
Porque te mereces el placer de disfrutarte a ti misma hoy, aquí y ahora.
En este link puedes descargarte unos ejercicios que diseñé para que transformes el vínculo con tu cuerpo y contigo:
Con cariño,
Kari
